lunes, 14 de julio de 2008

Él


En su rostro aún habita el silencio de la noche; en sus manos precipita la ilusión de ser amado. El silencio lo inunda, no sabe cómo decírselo. Tiene verguenza o quizás un poco de miedo de enfrentar los recuerdos de aquella noche. Su mirada oculta su destino, pero sus ojos sufren frente a tal represión, mientras su cuerpo pide a gritos calor.
Miente sobre lo que siente, se niega, se cega. Es un cuerpo ausente, perdido, corriendo entre pasajes oscuros y que parecen no tener fin, no tener límites. Sin embargo, en sus sueños los encuentra, se une a la luz fugaz del amanecer que parece venir. Ella es la única salida en aquel laberinto de dudas.
Ella lo mira...Él piensa en su futuro...Ella lo ama en secreto...Él siente su calor mientras duerme...Ella lo comprende, pero no sabe cómo enfrentarlo...Él quiere estar a su lado pero su inseguridad lo hace temblar...
Yo guardo silencio y vigilo cuidadosamente sus miradas perdidas, que momentáneamente se encuentran, se unen, pero no persisten.

1 comentario:

Neko dijo...

Que brigido...
Me dio pena por él, pero por ella también. Aunque él debería decirle...
Y conr especto a ti, eres una bollerista!... cómo los miras y nisiquiera les dices algo... diles, que los quiero ver juntos :D